En Chiapa quieren recuperar el tradicional cultivo de tumbo

27.09.2017

"El tumbo es originario de la quebrada, pero se ha ido perdiendo porque ya no queda gente. Los que quedamos somos adultos mayores y cultivarlo es doblemente difícil", explicó Dorotea Cayo, agricultora de Chiapa y que a través de un proyecto que realizan en conjunto con investigadores de la Universidad Arturo Prat, buscan recuperar el fruto tropical.

Cayo aseguró que actualmente es muy difícil para la comunidad local generar la inversión para desarrollar el cultivo, debido a la migración de los jóvenes a la ciudad y por la falta de recursos para cuidarlo de aves protegidas que migran desde Bolivia.

La iniciativa se ejecuta a través de un proyecto financiado por la Fundación por la Innovación Agraria (FIA) y que encabeza el investigador Felipe Carevic de la Facultad de Recursos Naturales Renovables. Esta busca recuperar el cultivo de la especie tropical, cuyo fruto cuenta con un alto contenido nutricional.

Además, su flor es requerida en la industria de la perfumería y como planta medicinal en la industria farmacéutica.

Carevic precisó que hoy el potencial agrario está principalmente focalizado en los cultivos altiplánicos, dedicados a la producción de quinua y otras especies derivadas de las zonas de pampa, como es la alfalfa, tomate y cebollín, siendo escasas las iniciativas por potenciar la precordillera de la región.

Esto, según dijo, se debe a la alta migración de sus poblaciones y a la escasa tecnología aplicada en cultivos desarrollados en este piso ecológico, perdiéndose toda una tradición agrícola en especies que fueron aprovechadas por las comunidades en décadas pasadas, como es el caso del tumbo.

Pese a sus propiedades, el tumbo es un cultivo con poca investigación y asistencia técnica, pese a que cuenta, según Felipe Carevic, con "un enorme potencial de expansión en cuanto a tecnificación y rentabilidad".

El estudio pretende otorgar una poderosa descripción de las características ecofisiológicas de la especie, permitiendo la formulación futura de una productividad agrícola, basada en manejos agroecológicos, instando a los productores de Chiapa a fomentar la idea de asociatividad.

La iniciativa contempla un valor de autosustentabilidad, al entregar herramientas para la elaboración de abonos y sustratos con materiales de la localidad, lo que disminuye la huella de carbono y promueve la generación de alimentos sin tóxicos para el suelo y el agua. "El tumbo se orienta a personas que se alimentan sanamente, que prefieren productos con marcada identidad local", agregó.

Para Dorotea Cayo, el fin último es recuperar la especie y "y ojalá en un futuro obtener una denominación de origen, ya que este producto por generaciones se ha dado en Chiapa".