Core deja en vilo el convenio para edificar 6.500 viviendas en seis años

14.10.2017

Todo fue felicidad el pasado 3 de octubre, cuando la Comisión de Vivienda del consejo regional aprobó por amplia mayoría un convenio entre el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, y el Gobierno Regional de Tarapacá, para construir 6.500 viviendas en seis años por 282 mil millones de pesos. La votación debía ratificarse en el pleno extraordinario de ayer, pero lo que menos hubo fue alegría.

Entre gritos de autoridades y del público, golpes y hasta personas que saltaron sobre el mesón donde sesiona el Core, consejeros regionales de la Nueva Mayoría y el "sorismo" decidieron no validar la votación, argumentando que no incluía un proyecto habitacional emblemático para Iquique: Lobito.

Movida sesión

La sesión se inició a las diez de la mañana solo con los consejeros de Chile Vamos, Felipe Rojas, Iván Pérez, Espártago Ferrari y José Lagos, a quienes se sumó Patricia Pérez, única core del oficialismo. Una hora después llegó el resto de los miembros, liderados por el presidente del Core Luis Carvajal: Rubén Berríos, Gladys Matus, Lautaro Lobos, Jorge Zavala, Isidoro Saavedra, Miguel Carvajal y Haroldo Quinteros del Frente Amplio, quienes se ubicaron en la mesa donde ya estaba instalada la intendenta Claudia Rojas.

El salón se colmó de dirigentes habitacionales de Iquique, Alto Hospicio y El Tamarugal, junto a los alcaldes de Huara, José Bartolo, Pica, Iván Infante, y Pozo Almonte, Richard Godoy, aunque fue la presencia del alcalde de Iquique, Mauricio Soria, la que movió los ánimos.

Antes de su llegada, las cooperativas de vivienda de Lobito presionaron para que el convenio también incluyera esos terrenos al sur de Iquique. Pero además había comités que sí querían aprobar el convenio tal como estaba ante la urgente necesidad de una vivienda social.

Y así como se generó una división entre los dirigentes sobre quién tenía la prioridad, los consejeros tuvieron las mismas diferencias, aunque todos decían apoyar el millonario convenio. Mientras los cores de oposición al gobierno pidieron validar la aprobación tomada el 3 de octubre, en el oficialismo exigieron incluir el proyecto Lobito, ya que así se había comprometido también en comisión.

Propuesta

Con el ambiente caldeado, las autoridades se retiraron a una reunión privada a las 11.45, la que se extendió por casi una hora.

Al salir, la intendenta Claudia Rojas explicó que, si bien existe una cláusula en el convenio que permite anexar terrenos que hoy no cuentan con su urbanización, como Lobito, sí se podía comprometer a ser más específica. Rojas acotó que el sector es rural y no puede ser loteado para construir viviendas.

"Lamento mucho esta situación. Asumí el compromiso de incorporar en el convenio explícitamente el proyecto de playa Lobito y pedí que se redactara la cláusula", dijo, asegurando que se podrá avanzar en futuros proyectos "una vez que cuenten con el instrumento de planificación territorial que permita su desarrollo", como el plan regulador.

Por su parte, el alcalde Soria expresó que "debemos estar seguros, tener clara la prioridad en cómo se van a gastar los recursos. Cuando quedan pocos meses de un gobierno, se pueden decir mil cosas y firmar mil papeles. Solo pedimos que se revise y se estudie bien lo que se va a comprometer, que todos sean incluidos, no unos pocos. De lo contrario, esto va a ser un lindo fuego artificial que durará hasta las elecciones".

El polémico convenio vivirá una jornada decisiva este martes 17, cuando se retome el pleno.